Un marco de la arquitectura de colaboración H3 Hardy

El Teatro NextGen

Un marco para un espacio cultural que se gana su lugar: en su ciudad, en su programación y entre la próxima generación de público a la que debe llegar.

La premisa

La era de los centros de artes escénicas independientes está llegando a su fin.

Los espacios que definieron la segunda mitad del siglo XX —bastiones culturales aislados, a oscuras durante el día, dependientes de una única misión artística y de un único grupo de donantes— ya no pueden satisfacer las exigencias que ahora les plantean sus juntas directivas y sus comunidades. El público espera menos formalidad y más participación. Las ciudades esperan que los edificios dedicados a las artes sean un punto de referencia para los barrios, no que los abandonen a las cinco de la tarde. Y a las instituciones se les pide que, cada año, cubran una mayor parte de sus gastos de funcionamiento mediante alquileres, eventos, restauración y actividades educativas, sin comprometer la labor artística que les dio razón de ser.

El NextGen Theater es nuestra respuesta. No se trata de un tipo de edificio, sino de un marco —tres compromisos y un indicador de éxito— para los espacios dedicados a las artes escénicas en este momento de su historia.

El marco

Tres compromisos que hacen evolucionar el edificio.

I
Compromiso uno

Flexibilidad que aporta todo su valor

No se trata de flexibilidad por la flexibilidad en sí misma, sino de una flexibilidad que resulte rentable. Cada módulo de asientos reconfigurable, cada pared desmontable, cada zona de servicio compartida debe ganarse su lugar frente a la realidad operativa que supone su modificación. Nuestra prueba es sencilla: ¿va a utilizar realmente la institución esto, semana tras semana? Si no es así, diseñamos pensando en lo que el espacio acabará siendo realmente y reservamos el presupuesto para la flexibilidad que vaya a resultar rentable.

Entre otros
Equipamiento audiovisual moderno, proyección digital, sonido envolvente y capacidad híbrida y de retransmisión. La flexibilidad de un teatro del siglo XXI ya no se mide únicamente por las variaciones en la distribución de las butacas, sino por los distintos formatos de representación que el edificio puede acoger —en directo, grabados, retransmitidos en streaming, interactivos— sin que ninguno de ellos se vea perjudicado.
II
Compromiso número dos

Estrategias de financiación que premian el intercambio

La economía de los recintos de tamaño medio y regional ha cambiado. Los ingresos por alquiler, la programación comunitaria, las colaboraciones con colegios y los ingresos por restauración ya no son aspectos secundarios, sino que constituyen la base de la gestión. Diseñamos los edificios de tal forma que un ensayo durante el horario escolar, una actuación por la noche, una boda el sábado y un foro comunitario el domingo puedan celebrarse en la misma semana sin que se produzcan conflictos, y calculamos los costes operativos desde la primera sesión de programación.

Entre otros
Los programas educativos, cada vez más fundamentales para la sostenibilidad de los centros culturales y el cumplimiento de su mandato cívico. Los espacios educativos se adaptan de manera diferente a los espacios escénicos, generan ingresos distintos y requieren condiciones de iluminación natural y acústicas diferentes. El NextGen Theater considera la educación como parte integrante de su programa operativo, y no como un mero apéndice del mismo.
III
Compromiso número tres

En la ciudad y de la ciudad

El NextGen Theater forma parte de su barrio, no está simplemente situado junto a él. Su vestíbulo es un espacio diurno. Su cafetería da a la acera. Su programación se puede ver desde fuera. Atrae a un público que acude por un motivo y acaba descubriendo otro. Las instalaciones culturales que tengan éxito económico en el próximo cuarto de siglo serán aquellas que se ganen un lugar en el ritmo cotidiano de sus ciudades, y no solo en sus calendarios culturales.

La medida

La arquitectura de la anticipación

La medida del éxito no es el número de espectadores. Es la creciente sensación de expectación que se apodera del público a medida que el edificio surte efecto en ellos.

Las cinco etapas —la calle, el acceso, el vestíbulo, la sala y el telón— no describen un recorrido. Describen una emoción que va creciendo y alcanza su punto álgido justo antes de que se levante el telón y comience el espectáculo. En ese momento culminante, la arquitectura ha cumplido su función. Los sentidos se han agudizado. El espectador se encuentra en el estado de ánimo adecuado para dejarse cautivar por completo por el artista sobre el escenario.

Diseñar pensando en el futuro significa abordar cada espacio —la marquesina, la acera, la puerta, el vestíbulo, el butacón— como un problema de diseño en sí mismo, con la intención arquitectónica de ir creando intensidad paso a paso. Cuando la arquitectura logra este objetivo, el público no viene solo una vez. Vuelve, y trae a otras personas. Ese es el teatro que se gana su lugar —y el público que se gana el siguiente.

Las cinco etapas de la expectación, desde la calle hasta el telón EXPECTACIÓN → CALLE ENFOQUE VESTÍBULO CASA CORTINA COMIENZA EL ESPECTÁCULO
Etapas de la anticipación
Para consejos de administración, ayuntamientos e instituciones

Qué significa esto para quienes encargan estos edificios.

El marco NextGen Theater es una forma de estructurar el debate que comienza antes de que se seleccione al arquitecto y continúa mucho después de la inauguración. Proporciona a los consejos de administración un vocabulario para abordar las concesiones que se les pedirá que hagan. Ofrece a los responsables municipales una forma de evaluar si una instalación cultural propuesta generará beneficios más allá de su propio funcionamiento. Y proporciona a los directivos de las instituciones una estructura para las decisiones operativas que determinarán si el edificio tiene éxito en su segunda década.

  • Para tableros
    Un vocabulario para las concesiones. La flexibilidad tiene un coste. Compartir requiere una gestión adecuada. Vivir en la ciudad implica aceptar las limitaciones urbanas. El marco define estas decisiones de forma explícita para que puedan tomarse de manera consciente.
  • Para las ciudades
    Una prueba de compromiso cívico. ¿Se gana la instalación propuesta un lugar en la vida cotidiana del barrio, o solo en su agenda cultural? El marco ofrece a los responsables municipales una estructura para llevar a cabo esa evaluación.
  • Para instituciones
    Una filosofía de funcionamiento. El diseño del edificio se anticipa a las decisiones operativas que la institución deberá tomar durante los próximos treinta años. El proyecto tiene en cuenta ambos aspectos desde el principio.
  • Para H3
    Preparando el escenario para el siguiente acto. El marco NextGen Theater guía nuestro enfoque en cada nuevo proyecto de artes escénicas, así como nuestra propia evolución como práctica.
Una tradición que se mantiene
Diseñando la próxima generación de espacios culturales, Juntos.

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